martes, 19 de febrero de 2008

Te extraño

Era delgado, alto de una figura muy armoniosa, de ojos verdes, cabellos negros ondulados y de muy buen ver, recuerdo todas las miradas que provocaba entre las mujeres cuando saliamos juntos. Pero su mirada era esquiva, un poco triste, a veces me miraba con ojos inquisitivos, pero siempre tenia una ternura infinita para mi, tuvo una vida dura desde su infancia y creo que por ello le costaba tanto ser comunicativo una palmada en el hombro o una media sonrisa traviesa, era su manera de expresarnos su amor, por ser una de las mas pequeñas fue mas consentidor.
Recuerdo las veces en que viajaba fuera del pais, eran semanas sin verlo y enfermaba de tristeza, me cuentan que me daban unas fiebres locas de tanto llanto, creo que por eso no pude casi llorar cuando me dejo. Dice mi madre que solo me bastaba escuchar su voz para sentirme mejor aunque sea por algunas horas, por lo que el trataba siempre de llamar seguido aunque estuviera del otro lado del mundo.
Era muy inteligente, recuerdo que siempre en los cursos de actualizacion que tomaba era de los primeros en su clase, apesar que la gran mayoria era gente menor que el. Tambien era bromista y muy burlon, rapido para la rima en burla por la que nadie se escapaba de su boca si estaba de humor para las bromas, creo que herede eso de el, ademas de su aficion al tabaco, me fascina el cigarrillo como a el, pero decidi no caer en ese habito, que al final acabo con el.
Al pasar de los años, nos alejamos mucho, creo que mi inmadurez y su orgullo no nos permitieron recuperar esa relacion que teniamos cuando era pequeña, yo siempre estaba a la defensiva y esperaba que el pensara como yo, estupida idea la mia, pero a pesar de ello su amor se reflejaba en sus ojos, solo espero que el con su sabiduria haya podido leer mi corazon,, ya que no compartimos mucho en mi juventud.
La ultima vez que compartimos unos dias, ya estaba casada y con un hijo y los habia ido a visitar por un par de semanas a su casa en Surco, fue un lindo recibimiento, mi actitud era distinta y mi padre ya enfermo, estaba muy delgado su cabello recien estaba creciendo despues de sus sesiones de quimoterapia, su mirada estaba mas triste que nunca pero pude ver su alegria en medio de su tristeza al verme llegar, nos abrazamos y senti que era una niña nuevamente, me sonrio y supimos que todo era como antes.
El se fue hace casi nueve años y yo cada dia que pasa lo entiendo mejor, que dificil es entender a sus padres sin serlo, hoy que lo extraño tanto quisiera abrazarme en su tristeza y decirle que me espere que quiero que sea el quien me reciba en la otra vida.

Te amo papi, tu patilarga.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen apunte, un sentido homenaje a una buena persona... felicitaciones por esta buena entrega E.M.Peruana!!!

Anónimo dijo...

siempre eres y seras muy linda de corazon ...que lindo amor a tu viejito
cuidate amiga Jorge

Cesar Lanchipa dijo...

El amor a los padres es algo tan profundo, que pase lo que pase, aun sea el tiempo implacable, se mantiene firme. Lindo post.